Estimulación cognitiva: ¿cómo estimular las capacidades mentales en nuestros mayores?

Ejemplo de estimulación cognitiva: Dos hombres mayores jugando al ajedrez

¿Notas cambios en tus capacidades mentales con el paso del tiempo?

¿Te preocupa el obvio declive cognitivo de tus seres queridos de edad más avanzada?

¿Quieres hacer todo lo posible por ralentizar la pérdida de tus facultades mentales?

Te entendemos perfectamente.

La pérdida de facultades cognitivas es preocupante, y desde luego un estado muy difícil para la persona que lo vive y sus familiares, pero no tiene por qué ser una realidad para todo/as.

Si bien es cierto que algunas personas pueden experimentar cambios en su capacidad cognitiva a medida que envejecen, no se puede afirmar de manera generalizada que la pérdida de facultades cognitivas sea inevitable para todas las personas.

Y, en muchos casos, ciertas actividades de estimulación cognitiva y ciertos cambios en el estilo de vida de la persona pueden mejorar las capacidades mentales de las personas sanas y retardar los efectos degenerativos propios de la edad.

Así que, esperamos que este artículo te aporte la esperanza y la información que necesitas para afrontar el inevitable proceso del envejecimiento con mayor ilusión.

 

¿Es la pérdida de facultades cognitivas inevitable con la edad?

La pérdida de facultades cognitivas con la edad es un tema ampliamente discutido en el campo de la neurociencia y la psicología.

Si bien es cierto que algunas personas pueden experimentar cambios en su capacidad cognitiva a medida que envejecen, las buenas noticias es que no se puede afirmar de manera generalizada que la pérdida de facultades cognitivas sea inevitable para todas las personas.

Es importante tener en cuenta que el envejecimiento afecta de manera diferente a cada uno de nosotro/as.

Mientras que algunas personas pueden experimentar cambios cognitivos mínimos, otras pueden mantener un alto nivel de funcionamiento cognitivo incluso en edades avanzadas.

Además, diversos factores pueden influir en el rendimiento cognitivo, como el estilo de vida, la salud general, la genética, la educación y el entorno social.

Es cierto que algunos procesos cognitivos pueden verse afectados con el envejecimiento, como la velocidad de procesamiento de la información o la memoria episódica.

Sin embargo, existen estrategias y prácticas que pueden ayudar a mantener un buen funcionamiento cognitivo a lo largo de los años, desde mantener una dieta saludable, hasta mantenerse físicamente activo, participar en actividades intelectualmente estimulantes, mantener relaciones sociales activas y buscar apoyo profesional en caso de ser necesario.

Es importante destacar que el envejecimiento puede traer consigo experiencias y conocimientos valiosos, y nunca olvidar que son muchas las personas mayores que continúan siendo activas y productivas en diversos campos, demostrando que la edad no es necesariamente un factor limitante para el rendimiento cognitivo.

Ejemplo de estimulación cognitiva: Una señora mayor leyendo un libro junto a una persona más joven

¿Qué es la estimulación cognitiva y qué beneficios tiene para nuestros mayores?

La estimulación cognitiva es un conjunto de actividades y ejercicios diseñados para mantener y mejorar las habilidades cognitivas en las personas mayores.

Estas actividades se centran en estimular diferentes áreas cognitivas, como la memoria, la atención, el lenguaje, el razonamiento y la capacidad de resolución de problemas.

La estimulación cognitiva es especialmente importante en las personas mayores, ya que puede ayudar a prevenir o retrasar el deterioro cognitivo que se suele asociar con el envejecimiento, así como reducir el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer.

El buen funcionamiento cognitivo para las personas mayores repercute mucho más allá de sus capacidades mentales, contribuyendo a:

  1. Su independencia y calidad de vida: Un buen funcionamiento cognitivo permite a las personas mayores realizar las actividades diarias de forma autónoma y satisfactoria. Esto incluye tareas como gestionar sus propias finanzas, tomar decisiones informadas, recordar citas o eventos importantes, seguir instrucciones médicas y realizar actividades de la vida diaria sin dificultad.

     

     

  2. Mejorar su seguridad y prevención de accidentes: Un adecuado funcionamiento cognitivo es crucial para mantener la seguridad personal y evitar accidentes. Esto implica estar alerta y consciente de los peligros potenciales en el entorno, tomar decisiones adecuadas en situaciones de emergencia y seguir correctamente las instrucciones de seguridad.

     

     

  3. Mejorar sus relaciones sociales y bienestar emocional: El buen funcionamiento cognitivo facilita las interacciones sociales y las relaciones personales satisfactorias. Permite comunicarse de manera efectiva, recordar nombres y detalles importantes sobre las personas, mantener conversaciones significativas y participar en actividades sociales. Esto promueve el bienestar emocional y reduce el riesgo de aislamiento social y depresión.

     

     

  4. Prevenir enfermedades neurodegenerativas: Mantener un buen funcionamiento cognitivo puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el deterioro cognitivo leve. Si bien no hay una garantía absoluta, mantener una mente activa y comprometida con actividades cognitivas puede ayudar a preservar la salud cerebral.

¿En qué consisten los ejercicios de estimulación cognitiva?

Los ejercicios de estimulación cognitiva son actividades diseñadas para mantener y mejorar el funcionamiento de las capacidades cognitivas, como la memoria, la atención, la concentración, el lenguaje, la percepción, el razonamiento y las habilidades visoespaciales.

Estos ejercicios están diseñados para desafiar y ejercitar el cerebro, promoviendo la plasticidad neuronal y fortaleciendo las conexiones sinápticas.

Los siguientes son solo algunos de los ejercicios de estimulación cognitiva que pueden adaptarse a las necesidades y preferencias de cada persona:

1.      Juegos de memoria: Estos juegos se enfocan en la mejora de la memoria de trabajo, la memoria a corto plazo y la memoria episódica, e incluyen actividades como recordar listas de palabras, números o imágenes, juegos de emparejamiento y rompecabezas de memoria.

 

La memoria de trabajo es la que nos permite mantener y manipular información activa en nuestra mente durante un corto periodo de tiempo, y la que empleamos para realizar tareas cognitivas, como seguir instrucciones, resolver problemas y hacer cálculos mentales (por ejemplo, recordar un número de teléfono mientras lo marcamos).

 

La memoria a corto plazo es la que nos ayuda a retener información durante un breve periodo de tiempo, generalmente de unos segundos a varios minutos, por ejemplo al recordar un número de teléfono que nos acaban de decir o retener el nombre de una persona que se nos acaba de presentar.

Y, la memoria episódica es aquella que se encarga de almacenar y recuperar eventos o experiencias personales específicas a largo plazo, y la que nos ayuda a recordar sucesos autobiográficos, como momentos importantes de nuestra vida, acontecimientos significativos o experiencias vividas (por ejemplo, la graduación de la universidad, un viaje memorable o una celebración especial).

2.      Actividades de atención y concentración: Estos ejercicios están diseñados para mejorar la capacidad de atención y concentración, y suelen incluir actividades como buscar diferencias en imágenes, resolver acertijos visuales, seguir instrucciones detalladas o realizar tareas de división de atención.

 

 

3.      Ejercicios de lenguaje: Estos ejercicios se centran en fortalecer las habilidades lingüísticas, como la comprensión verbal, la fluidez verbal y la expresión oral. Pueden incluir actividades como crucigramas, juegos de palabras, lectura en voz alta, escritura creativa y conversaciones estimulantes.

 

 

4.      Actividades de razonamiento y resolución de problemas: Estos ejercicios implican desafiar el pensamiento lógico, el razonamiento abstracto y la resolución de problemas. Pueden incluir actividades como sudokus, crucigramas de lógica, rompecabezas matemáticos y juegos de estrategia.

 

 

5.      Estimulación sensorial: Estas actividades se centran en estimular los sentidos para mejorar la percepción y la integración sensorial, e incluyen actividades como escuchar música, practicar ejercicios de relajación, trabajar con texturas diferentes o realizar ejercicios de estimulación visual.

Es importante destacar que los ejercicios de estimulación cognitiva deben adaptarse a las capacidades y necesidades individuales.

Se recomienda realizarlos de manera regular, preferiblemente bajo la supervisión de un profesional de la salud o un terapeuta ocupacional especializado en estimulación cognitiva.

Además, este tipo de ejercicios cognitivos se deben combinar con un estilo de vida saludable que incluya una alimentación balanceada, ejercicio físico regular y un buen descanso.

 

¿Para quién están diseñados los ejercicios cognitivos?

 

 

Los ejercicios de estimulación cognitiva están diseñados para personas de todas las edades que deseen mejorar y mantener su funcionamiento cognitivo.

Sin embargo, como hemos comentado, estos ejercicios pueden ser especialmente beneficiosos para:

·         Personas mayores: Los ejercicios cognitivos pueden ayudar a mantener y fortalecer la agudeza mental, la memoria, la atención y otras funciones cognitivas en los adultos mayores. También pueden ayudar a prevenir o retrasar el deterioro cognitivo relacionado con la edad, como el deterioro cognitivo leve o la demencia.

 

 

·         Personas con trastornos cognitivos: Los ejercicios cognitivos son útiles para personas que experimentan trastornos cognitivos, como el Alzheimer, el deterioro cognitivo vascular u otras condiciones que afectan la función cerebral. Estos ejercicios pueden ayudar a mantener y mejorar la capacidad cognitiva, así como a ralentizar el avance de los síntomas en algunos casos.

 

 

·         Personas que desean mejorar su rendimiento cognitivo: Los ejercicios cognitivos no solo están destinados a personas con problemas cognitivos, sino que también pueden ser utilizados por cualquier persona que desee mejorar su rendimiento cognitivo en general: desde estudiantes que buscan mejorar su memoria y concentración, hasta profesionales que desean optimizar su capacidad de atención y toma de decisiones, o cualquier persona interesada en mantener su mente activa y saludable.

Es decir, los ejercicios cognitivos están diseñados para personas de diferentes edades y condiciones, desde adultos mayores que desean mantener su agudeza mental hasta aquellos con trastornos cognitivos que buscan mejorar su función cerebral.

Este tipo de ejercicios pueden adaptarse a las necesidades individuales y pueden ser realizados en diferentes entornos, como en casa, en centros de cuidado o bajo la supervisión de profesionales de la salud.

Cómo y quién debe escoger los ejercicios para la estimulación cognitiva de personas mayores

La elección de los ejercicios para la estimulación cognitiva en personas mayores debe ser realizada por profesionales capacitados en el campo de la salud cognitiva, como neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales o especialistas en gerontología, ya que son ello/as quienes tienen conocimientos especializados sobre las capacidades cognitivas y las necesidades específicas de las personas mayores.

Al seleccionar los ejercicios de estimulación cognitiva, los profesionales considerarán varios factores, como:

·         Evaluación inicial: Una evaluación inicial de las habilidades cognitivas de la persona mayor les ayuda a identificar las áreas que necesitan ser trabajadas y las fortalezas que pueden ser aprovechadas.

·         Objetivos individuales: Asimismo, tendrán en cuenta los objetivos individuales de la persona mayor. Por ejemplo, si el objetivo es mejorar la memoria, se seleccionarán ejercicios específicos diseñados para trabajar esa capacidad.

·         Nivel de dificultad: El profesional adaptará los ejercicios al nivel de capacidad cognitiva de la persona mayor, ya que es importante asegurarse de que los ejercicios sean desafiantes pero alcanzables, para que puedan proporcionar beneficios sin causar frustración.

 

·         Intereses y preferencias: Considerarán también los intereses y las preferencias de la persona mayor. La motivación y el compromiso son clave para el éxito de los ejercicios cognitivos, por lo que es importante seleccionar actividades que sean relevantes y atractivas para la persona.

·         Variedad y diversidad: Buscarán incorporar una variedad de ejercicios que trabajen diferentes aspectos cognitivos, como memoria, atención, lenguaje, razonamiento y habilidades visoespaciales. Esto ayudará a estimular diversas áreas del cerebro y promover un funcionamiento cognitivo integral.

Siempre es recomendable contar con la orientación y supervisión de profesionales capacitados para garantizar una intervención adecuada y segura.

Y, sobre todo, es importante recordar que hay que tener paciencia.

Es fundamental tener paciencia y comprensión hacia la persona con deterioro cognitivo.

 

Mostrar empatía y adaptarse a su ritmo puede ayudar a reducir la frustración y aumentar la confianza.

Crear un entorno seguro y estructurado también puede ayudar a la persona con deterioro cognitivo a sentirse más cómoda y segura. Esto implica mantener una rutina regular, minimizar las distracciones, proporcionar orientación clara y asegurarse de que el entorno esté libre de peligros.

Y, para eso estamos el equipo de Bidea.

Si podemos ayudarte a crear un espacio seguro y cómodo, en el que la persona a tu cuidado puede seguir sintiéndose independiente y feliz, ¡no dudes en ponerte en contacto!

Llámanos al 943 63 01 14 o escríbenos a info@bidea.es y estaremos encantados de orientarte hacia la solución salvaescaleras que mejor encaje con las necesidades de tu ser querido y de su hogar.

Estamos para ayudar.