¿Qué es la accesibilidad urbana y cómo mejoramos las barreras arquitectónicas en nuestras ciudades?

¿Qué podemos hacer para convertir nuestras ciudades en entornos más accesibles? Descubre qué es la accesibilidad urbana en este artículo, y las diversas soluciones que podemos implementar para facilitar la movilidad de las personas con discapacidad.

Escaleras interminables, bordillos no adaptados, aceras sin asfaltar…

Para muchas personas estos elementos son una parte más del paisaje urbano que solventamos sin pensarlo dos veces.

Para las personas con discapacidad, personas mayores, o incluso para padres y madres con bebés, la accesibilidad urbana se convierte en un grave obstáculo en su día a día.

En un mundo ideal, en el que todos respetásemos la accesibilidad como un derecho universal, los espacios públicos y comunitarios estarían adaptados a todas las personas.

En el mundo en el que vivimos, accesibilidad urbana representa un problema difícil de solventar para muchos de nuestros colectivos.

¿Qué podemos hacer como sociedad?

¿Cómo superamos la movilidad reducida en nuestras ciudades y le facilitamos la vida a tantas personas que se ven obligadas a limitar sus movimientos cada día por falta de accesibilidad en sus entornos urbanos?

¡Sigue leyendo!

Movilidad urbana y barreras arquitectónicas en exteriores

Vayamos por partes.

¿Qué es la movilidad urbana?

La movilidad o accesibilidad urbana hace referencia, por un lado, a la facilidad con la que cualquier persona puede acceder a los diversos espacios exteriores en su entorno.

Esta definición incorpora también todos los elementos que le permiten moverse por su población, y aquellos que le impiden llegar a su destino.

Esos elementos se conocen como barreras arquitectónicas.

Es decir, los desniveles, las escaleras, las rampas excesivamente pronunciadas, las calles más señalizadas, y otros elementos de los que te hablábamos al principio.

Esos elementos que a muchas otras personas nos pueden parecer más o menos molestos pero, solventamos sin problema, a la persona con movilidad reducida o discapacidad auditiva, visual e intelectual, le impiden el uso del espacio público y la inclusión en muchas actividades en nuestra sociedad.

¿Qué tipo de barreras arquitectónicas limitan la movilidad urbana a la persona con discapacidad?

La lista es casi interminable.

Solo tienes que salir a la calle, fijarte un poco en tu entorno, y observar los muchos obstáculos que para la persona con movilidad reducida o discapacidad visual, auditiva o intelectual, son un verdadero problema.

Aquí tienes algunos ejemplos, ¡es muy probable que algunos de ellos te sorprendan!

Barreras arquitectónicas en los edificios

Cualquiera de nuestros edificios, ya sean privados o públicos, cuentan con espacios comunes que dificultan la accesibilidad de muchos colectivos. Por ejemplo:

  • Mostradores demasiado altos en recepciones, locales comerciales, etc.
  • Puertas demasiado estrechas que no cumplen con la anchura mínima o no giratorias.
  • Zonas de paso y acceso demasiado estrechas.
  • Escaleras o pendientes insalvables de acceso a la entrada principal.
  • Suelos resbaladizos, con alfombras en mal estado, cables expuestos, etc.
  • Botones e interruptores demasiado altos.

Barreras arquitectónicas en las vías urbanas

Lo mismo sucede en nuestras calles y vías públicas.

  • En las aceras o bien encontramos obstáculos continuamente, o no están adecuadamente asfaltadas, o son tan estrechas que impiden la circulación en silla de ruedas.
  • En muchas ocasiones las calles presentan una pendiente demasiado pronunciada para que una persona con problemas de movilidad pueda circular con facilidad.
  • Muchas de las rampas que se instalan no cumplen con la normativa.
  • Escaleras o desniveles sin ninguna rampa para poder salvarlos.
  • Estaciones de transporte público y medios de transporte no adaptados.
  • Señalización inadecuada para personas con discapacidad visual, auditiva o cognitiva, como semáforos sin señales acústicas o carteles sin escritura en braille o sin texturas en el suelo.

¿Cómo mejoramos los problemas de movilidad en nuestros entornos urbanos?

Tenemos muchas alternativas.

Para empezar, es importante que la persona con discapacidad se identifique como tal.

Esto te permitirá acceder a toda una serie de beneficios sociales y económicos importantes y necesarios, que te ayudarán a solventar algunas de las barreras urbanas que te encuentras en tu día a día.

Al solicitar el Certificado de Discapacidad en la administración pública competente de tu Comunidad Autónoma, se calculará tu grado de discapacidad, y se te emitirá si superas los 7 puntos mínimos requeridos.

Con este certificado podrás obtener la tarjeta de aparcamiento espacial en tu administración pública.

Y ese, es tu primer paso.

El resto, depende de que la administración pública y el colectivo de empresari@s, se haga cargo de la mejora de la accesibilidad en nuestros entornos.

Generalmente, los problemas de accesibilidad urbana pueden resolverse realizando obras, construyendo rampas, adaptando aceras, instalando mobiliario urbano inclusivo, etc.

En 2022, Luxemburgo ha ganado el premio a la ciudad más accesible de Europa, por su sistema de “diseño para todos”, que pretende facilitar el acceso a todas las personas, sin importar sus capacidades.

La capital de Finlandia, Helsinki, y la ciudad de Barcelona han sido las las ganadoras del segundo y tercer lugar. De Barcelona se destaca su red de Metro, que cuenta con un 92% de estaciones accesibles, así como con plataformas y palos SOS, y su red de autobuses, 100% accesibles con rampas, información acústica e identificación del vehículo en braille.

Sin embargo, muchas otras ciudades y poblaciones no cuentan con estos niveles de accesibilidad, y los problemas para la persona con discapacidad son más complicados, como es el caso de los desniveles demasiado altos para utilizar rampas.

En esos casos, recurrimos a las soluciones salvaescaleras.

 ¿Qué son las soluciones salvaescaleras para entornos urbanos?

Las siguientes son soluciones diseñadas para solventar las muchas barreras arquitectónicas que existen en nuestros entornos urbanos, y que facilitan la movilidad de la persona con discapacidad.

Plataforma salvaescaleras

https://www.bidea.es/soluciones/plataformas-salvaescaleras/

Una plataforma salvaescaleras es un sistema de elevación que facilita el desplazamiento vertical de personas en sillas de ruedas o con movilidad reducida.

Normalmente consisten en una plataforma de diferentes dimensiones que se integra discretamente a la arquitectura del edificio o a todo tipo de espacios públicos interiores, exteriores, rectos o incluso curvos.

Cuentan con un asiento abatible en el que puede sentarse la persona con discapacidad, y una plataforma en la que cabe perfectamente una silla de ruedas.

Se suelen utilizar en las entradas de los edificios para salvar los tradicionales escalones, o en espacios donde es imposible instalar un ascensor.

Las plataformas salvaescaleras no suelen exigir instalaciones complicadas, sin obras ni cables de conexión.

Cuentan con múltiples opciones de aparcamiento en ángulo que permiten dejar diáfana la zona de paso en comunidades.

 

Elevadores de corto recorrido o plataformas verticales

https://www.bidea.es/soluciones/plataformas-verticales/

Normalmente, estas soluciones salvaescaleras se desplazan a lo largo de distancias reducidas de un mínimo de 3 metros de altura, y un máximo de 4.

A diferencia de los ascensores tradicionales, la mayoría de los elevadores verticales o de corto recorrido se instalan a ras de suelo sin necesitar un foso profundo.

Esto significa que ocupan muy poco espacio y se integran perfectamente al resto de la estructura o edificio, lo cual los convierte en las soluciones de accesibilidad perfectas para espacios históricos, museos, comercios, restaurantes u otros espacios públicos, en interiores y en exteriores.

En Bidea llevamos casi dos décadas instalando soluciones salvaescaleras para entornos urbanos y residencias privadas en toda España, facilitando el desplazamiento, movilidad y autonomía de cientos de miles de personas.

Porque, esa es nuestra misión.

Llámanos al 943 63 01 14 o escríbenos en info@bidea.es.

Nuestros técnicos especializados estarán encantados de visitarte sin compromiso para identificar las necesidades exactas de vuestra comunidad, y orientarte hacia el tipo de solución salvaescalera más adecuada.

¡Te esperamos!